Estos últimos años ha aumentado el debate relacionado con la crisis de los microchips y semiconductores. En la actualidad, el mayor productor mundial es Asia, con una producción del 75% de microchips -los principales productores son Taiwán, Corea del Sur y China-. Por su parte, Europa se ha hecho con el 10% de la producción mundial -se pretende duplicar la producción para 2032, y para ello, se prevé una inversión de 800 millones de euros-. Los informativos de EiTB han querido conocer la situación con la ayuda de Fagor Electrónica, la única empresa del Estado Español dedicada a la producción de semiconductores para automoción.

Fagor Electrónica se dedica precisamente a la producción de componentes discretos. Su misión es rectificar, atenuar y limitar la señal eléctrica que circula por un circuito eléctrico para que cuando dicha señal llegue al microprocesador del circuito esté en las condiciones adecuadas para que esa última tome las decisiones pertinentes y emita las señales o acciones adecuadas para cualquier aplicación (vehículo, electrodoméstico, ordenador…). El 30% de los semiconductores producidos en el mundo es destinado al sector de teléfonos móviles; el 25%, a los ordenadores; y el 10%, a la automoción. En concreto, Fagor Electrónica produce 1.500 millones de unidades de componentes discretos al año.

Inversiones de nivel estatal

Hace varios años, se decidió centrar la producción de semiconductores en Asia y dicha decisión no pasa desapercibida. “En la última crisis hemos visto que, aunque en teoría la producción de semiconductores en Asia puede ser más barata, esta estrategia nos supone una gran dependencia”, explica Alberto Trancho, director de Recursos y Calidad de Fagor Electrónica. Por su parte, Mikel Trojaola, gerente de la cooperativa, ha señalado la necesidad de una estrategia de nivel estatal. “Se necesita una inversión potente. No puede ser un proyecto corporativo o empresarial, sino una estrategia estatal», aclara. Construir una gran planta para la producción de semiconductores costaría 12.000 millones de euros y sería un trabajo de 2 o 3 años.

Ya podéis ver el reportaje audiovisual realizado por EiTB: