La cooperativa Fagor Ederlan, junto con las fundiciones de hierro Betsaide y Metal Smelting, emprende el proyecto Hicore queriendo encontrar la manera de revalorizar sus arenas residuales para su posterior consumo interno. Dicha iniciativa cuenta con el apoyo del centro tecnológico Azterlan y de la Asociación de Fundidores del País Vasco y Navarra (AFV). Hicore trabajará durante los tres próximos años en determinar cuál es la tecnología y proceso de recuperación más eficaz y eficiente para poder recuperar la arena que en estos momentos es un residuo para su posterior consumo interno.

Se trata de un proyecto estratégico en clave de sostenibilidad, ya que prima la oportunidad de hacer más sostenible la actividad de fundición, con un claro ejemplo de economía circular y aprovechamiento de los recursos existentes al menor coste posible. Este planteamiento implica, entre otros, valorizar las arenas residuales para su utilización en su proceso, en principio, para fabricar machos con el cien por cien de las arenas recuperadas, manteniendo los mismos estándares de calidad de las piezas de hierro a producir.

La iniciativa también prevé un análisis detallado del circuito de arenería con el fin de conocer las posibles afecciones en el tiempo de las arenas en verde para la fabricación de moldes en el caso de que en el circuito se introduzca arena recuperada en lugar de la arena nueva actualmente utilizada.

Una vez finalice el proyecto en 2024, y tras confirmar la viabilidad de la solución que mejor se adapte a los requisitos de las fundiciones integrantes del proyecto, el consorcio pasara a valorar los posibles modelos de implantación que podrían derivarse en la integración del proceso dentro de las propias fundiciones o en la especialización de recuperación de arenas en una instalación dedicada.