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Las raíces de toda una experiencia

Talleres Ulgor no fue un taller cualquiera. De ahí provienen las raíces del Grupo Fagor, y en general, de la experiencia cooperativa de Mondragón, donde se desarrolló y consolidó una nueva forma de hacer empresa, basada en el cooperativismo. En el año 1955, los jóvenes Luis Usatorre, Jesús Larrañaga, Alfonso Gorroñogoitia, José María Ormaetxea y Javier Ortubay, con la ayuda de José María Arizmendiarrieta, iniciaron los primeros pasos en busca de un nuevo modelo de empresa. Compraron un taller en Gasteiz (Araba) con licencia para la fabricación de aparatos domésticos; y unos meses después, construyeron un pabellón en el barrio San Andrés de Arrasate (Gipuzkoa).

Talleres Ulgor, que posteriormente pasó a ser Fagor Electrodomésticos, fue registrada como cooperativa en 1958. Los primeros años se dedicó a fabricar hornillos y estufas de petróleo, en la fábrica del barrio San Andrés. Fabricó, por ejemplo, la estufa Loretta y el hornillo Maite. Ese mismo año, tuvo buenas ventas y aumentó la producción. Para entonces, Talleres Ulgor ya contaba con un pequeño recorrido.

La primera fábrica de Ulgor se construyó en 1955 en la parcela Laxarte del barrio San Andrés, cuya propiedad era de Usatorre -ese mismo año Usatorre vendió las tierras a sus cuatro compañeros-. Comenzaron a construir el pabellón. Esa fue la nueva y definitiva localización de la empresa. Era un edificio de hormigón de dos plantas, de unos 750 metros cuadrados cada una. El 14 de abril de 1956, Arizmendiarrieta bendijo los terrenos, y, poco después, añadieron 6.000 metros cuadrados de una parcela adyacente a los 5.200 metros cuadrados de la parcela de Usatorre, pensando en posibles ampliaciones.

Posteriormente, el 12 de junio, obtuvieron el permiso de la Delegación de Industria para trasladar toda la maquinaria de la fábrica de Gasteiz a Arrasate, traslado que hicieron en agosto. La planta se inauguró el 12 de noviembre, convirtiéndose en el primer centro de producción.

Las raíces siguieron consolidándose, pues la apuesta por un nuevo modelo de empresa atrajo a mucha gente. En 1956 ya eran 120 personas socias. El cooperativismo seguía extendiéndose, y la Experiencia Cooperativa de Mondragón seguía avanzando. La zona industrial de San Andrés se convirtió en símbolo de una iniciativa de gran futuro. Hoy cuenta con amplia presencia de cooperativas del Grupo Fagor.