El proyecto Tokixan nació en 2024, dentro del marco de la red de sostenibilidad Debagoiena 2030, para avanzar en la soberanía alimentaria y diseñar un sistema de alimentación viable, justo y sostenible. El Grupo Fagor ha dado un impulso económico importante a esta iniciativa, además de poner el comedor de la planta de Bergara (Gipuzkoa) de Fagor Ederlan a disposición de la iniciativa. Tokixan está formada por instituciones locales, asociaciones de personas productoras, agentes sociales, cooperativas -entre ellas se encuentra Fagor-… Mikel Roman Larrabe (Fika, 1987), coordinador de Tokixan, habla sobre la iniciativa.
1. ¿Qué es Tokixan?
Tokixan nació en 2024 para promover la transición eco-social en la comarca de Debagoiena, en el marco de la red de sostenibilidad Debagoiena 2030. En general, pretende avanzar en la soberanía alimentaria, y para ello, ha puesto en marcha diferentes pruebas piloto para diseñar un sistema de alimentación comarcal. Tokixan pretende incidir en toda la cadena alimentaria (producción, reparto, transformación y consumo), ya que esto es necesario para conseguir un sistema de alimentación sostenible y resiliente
2. Existen varias iniciativas para impulsar la soberanía alimentaria. ¿Qué distingue a Tokixan?
El mismo modelo. Tokixan apuesta por un sistema agroecológico y colectivo. La agroecología busca responder a las necesidades de cada territorio e impulsar modelos sostenibles para el medio ambiente, la economía y la sociedad. El sistema colectivo, por su parte, es una fórmula de organización y gestión que pretende ofrecer soluciones sólidas a las necesidades de los y las agricultoras. El objetivo es dignificar las condiciones del sector y desarrollar un modelo viable. Todo esto requiere de la implicación de diferentes entidades de la cadena de alimentación.
3. Dices que Tokixan está formado por diferentes agentes.
Así es. Tokixan reúne a diferentes entidades, como instituciones locales, asociaciones del sector primario, tiendas, universidades y cooperativas. Algunas de estas participan en el Grupo Motor. Estos años hemos dedicado mucho esfuerzo a construir este marco de trabajo y aprender de distintas experiencias. Fagor y otras entidades que conforman Tokixan están realizando una aportación primordial.
4. Además, incidir en el sistema de alimentación es uno de los principales retos sociales…
Cuando hablamos de la emergencia climática, debemos tener en cuenta que la agricultura es una de las principales emisoras de Gas de Efecto Invernadero (GEI). El modelo necesita un cambio. Solo el 4% de las verduras que consumimos en el País Vasco es local. También tenemos otro dato significativo: los alimentos recorren unos 4.000 kilómetros antes de llegar a nuestras mesas. En general, los sistemas alimentarios generen un tercio de las emisiones globales de GEI -desde la producción hasta el derroche-. Además, el modelo actual pretende que los y las consumidoras notemos lo menos posible el coste de todos estos desplazamientos y esto tiene un efecto negativo en las condiciones laborales de las personas del sector (sueldos bajos, falta de personal, dificultades para el relevo generacional…). Todo esto hace difícil garantizar un modelo que se sostenga en el tiempo. Debemos impulsar un cambio, mirar más a lo local, siendo conscientes de que esto es necesario para que en un futuro sigamos disfrutando de productos de calidad, locales, saludables… Esto exige promover sistemas de alimentación socialmente justos.
5. Has mencionado la aportación de Fagor. ¿Ha sido importante?
Sin duda. Desde el principio, Fagor ha sido uno de los principales agentes de Tokixan. Ha ayudado a diseñar la estrategia y lo ha apoyado económicamente. Los comedores de Debagoiena reúnen a mucha gente, pero, en realidad, son pocos los que trabajan con productos locales. La experiencia de Fagor Ederlan nos ayuda a intentar revertir la situación. Además, Fagor ofrecerá un nuevo comedor a corto plazo, y esto puede ser clave para impulsar el modelo de producción y avanzar en la sensibilización. La experiencia de Fagor Ederlan ha sido fundamental para dar un salto cualitativo y abordar la producción.
6. ¿Cómo valoráis la prueba piloto?
En el último año, hemos abastecido al comedor de Bergara de Fagor Ederlan con productos locales. Ha sido un gran reto, y hacemos una valoración positiva. Estamos construyendo un nuevo modelo entre distintos agentes. No es fácil, menos aún, teniendo en cuenta que hablamos del sector de la alimentación. Requiere entenderse mutuamente y coordinar bien las tareas (diagnóstico, sensibilización, organizar los menús…). Todo esto ha traído un cambio tanto en la organización como en la visión de los agentes involucrados.
7. Por lo tanto, es un proceso que requiere ir paso a paso…
Así es. Comenzamos ofreciendo verduras, productos lácteos, huevos y carne de ternera local agroecológica varias veces a la semana. Con el tiempo, hemos ofrecido nuevos productos y más cantidad. La idea es continuar en esta línea. Para ello, hemos aprovechado la infraestructura de la tienda Elikaenea de Bergara. Gracias a esto, hemos logrado sistematizar el proceso de suministro de los comedores y desarrollar una gestión eficaz. Los comedores son puntos de venta importantes. Sin duda, pueden ayudar a dignificar las condiciones de las personas de la agricultura y ganadería, y, por lo tanto, garantizar la estabilidad del modelo local.
8. ¿Se prevén nuevos pasos?
Sí. La idea es empezar en un nuevo comedor de Fagor, para que Tokixan continúe mejorando el sistema de suministro y ofreciendo servicio a nuevos comedores (cooperativas, escuelas, residencias…). Estos comedores dispondrán de productos locales de gran calidad, con todo lo que esto conlleva.
9. También habéis abordado la rama de la producción. ¿En qué consiste?
Tokixan pretende incidir en toda la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo. El objetivo es crear un modelo que se sostenga a largo plazo y, para ello, es fundamental garantizar unas condiciones dignas de trabajo. Ya hemos empezado a dar forma al proyecto de producción que, entre otras, ofrecerá formación e infraestructuras a las personas que quieran trabajar en el sector primario. Las formaciones, los espacios test y ofrecer recursos ayudan a atraer nuevas personas y facilitan el relevo generacional. Gracias al acuerdo con el Ayuntamiento de la localidad, el primer espacio de formación y producción de Tokixan se situará en Oñati (Gipuzkoa). Se pondrá en marcha en 2026.
10. ¿Y después?
Una vez consolidemos los proyectos de producción y consumo, aparecerán nuevas necesidades, como el almacenamiento y la transformación. Son líneas de trabajo que también debemos abordar.






